jueves, 1 de diciembre de 2011


Vidas o dinero
¿Cuál eliges?

 Día a día batallamos nuestra propia historia. Luchamos porque nuestro espíritu no se deforme. Porque el panorama natural que gestó nuestra naturaleza no sea derruida por un lucro efímero que carcome la mente de unos cuantos.
El epílogo anterior, no es en vano e incoherente. Existe un conflicto en la etapa de explosión en el departamento de Cajamarca. Para saber si hay fundamento en los reclamos de quienes algunos llaman revoltosos o violentistas, frases que no compartimos, tenemos que ingresar a verificar una realidad importante para el análisis que sigue a continuación.
Cuando escuchamos hablar de Cajamarca, en nuestra mente aparecen imágenes muy cautivadoras como la magia que envuelve a su gente en la celebración de los carnavales, la imagen del Cerro Santa Polonia es, sin lugar a dudas, uno de los atractivos imborrables en nuestra mente cuando se ha conocido esta ciudad; también se refleja en nuestra mente el comienzo del fin de nuestra gran historia inca en manos de quienes venían al Perú no a conquistar sino a explotar, en todo su sentido, los recursos que nuestro territorio ostentaba. Sin embargo, juntamos dichas imágenes con la gran riqueza mineral que posee (oro, plata, bronce y otros) pues en boga general y acertada encontramos a Yanacocha que abandera el primer lugar en producción de oro del país y el tercer lugar en Latinoamérica. Entre otras figuras cuya venustez instiga a conocerlas.
Si en estos momentos a alguien le inquietaría conocer los atractivos descritos en el párrafo anterior, se encontraría con la dificultad de poder hacerlo. Las comunidades  de Cajamarca actualmente se encuentran unidas, marchan al son de una sola voz “No al proyecto Conga”. Aparentemente un conflicto como aquellos de fácil solución, sin embargo la complejidad es la particularidad que tiene éste. Este problema fue herencia para el actual gobierno del que se fue. El problema en si es el Proyecto Conga, proyecto que está ubicado en las provincias de Celendín, distritos de Huasmín y Sorochuco y Cajamarca, distrito de La Encañada, que está siendo desarrollada por Minera Yanacocha.
En nuestro país para que se pueda invertir en estos recursos, se tiene que presentar un Estudio de Impacto Ambiental al Ministerio de Energía y Minas.  El de este proyecto se presentó y se aprobó el año pasado.
Hace algunos días en Ministro de Ambiente Gieseck, presentó al Primer Ministro Salomón Lerner, un informe que pone objeciones al proyecto minero Conga. Según el portal IDL-Reporteros, el documento de once páginas remitido por Giesecke señala que en el polémico caso del agua y la utilización de cuatro lagunas “el proyecto Conga transformará de manera significativa e irreversible la cabecera de cuenca, desapareciendo varios ecosistemas y fragmentando los restantes, de tal manera que los procesos, funciones, interacciones y servicios ambientales serán afectados de manera irreversible”.
También,  que dos de las cuatro lagunas que están involucradas en el proyecto (Azul y Chilca) serán utilizadas com[i]o receptoras de desechos que surjan como consecuencia de la extracción del mineral y las otras dos (Perón y Mala) serán vaciadas para la extracción de la riqueza que en su fondo se encuentra.
Sin duda, que la gran creación de la naturaleza será extinguida. Para contrarrestar este perjuicio, Minera Yanacocha construirá 4 reservorios. Es decir, lagunas artificiales.
La lucha, lo que persigue, es no dejar que continúe el proyecto. Si en él se estipula la extracción del mineral destruyendo los recursos hídricos, vetarán la posibilidad de continuar.
Si bien actualmente ya existe la Ley N° 29785 Ley del derecho a la consulta previa a los pueblos indígenas u originarios, el proyecto Conga fue aprobado sin consultar a la totalidad de comunidades afectadas con este proyecto, esta ley fue promulgada el 07 de setiembre del presente año. 
Frente a este escenario, el gobierno actual se encuentra en una disyuntiva muy complicada. Por una parte, existe una relación contractual con la empresa minera Yanacocha por el Proyecto Conga. El hecho de que haya sido el gobierno anterior quien lo aprobó, no cambia en nada la figura conflictual, menos lo aparta del mismo. Por otro lado, están los reclamos de nuestros hermanos cajamarquinos, quienes encontraron en un Ollanta Humala, en campaña, un líder que verdaderamente vele por sus interese, y que ahora “parece” darles la espalda.
Muy sencillo, para apaciguar la lucha, sería dar la razón al pueblo cajamarquino en sus reclamos, declarando inviable el proyecto, perjudicando con esto a una parte contractual (Minera Yanacocha). Si nos ubicamos en esta hipótesis, fácilmente, la empresa Minera Yanacocha tendría en sus manos dos opciones: demandar al Estado peruano el cumplimiento del contrato o, el pago de daños y perjuicios por el incumplimiento del mismo, que en sumas dinerarias alcanzaría miles de millones de dólares, es decir la reparación por el daño emergente y por el lucro cesante.
Por otro lado, de continuar con la ejecución del proyecto, estamos seguros que la pesadilla del Baguaso, se convertiría en un “Cajamarquinaso”, no por avivar la existencia de este trágico suceso, tampoco la de ser un pitoniso, sino que, a pesar de que la empresa ha anunciado la suspensión del proyecto, no hay aires de que la comunidad cajamarquina llegue a un acuerdo si es que sus recursos hídricos van a ser destruidos, al contrario día a día reciben delegaciones de personas de provincias que se unen a su lucha, que creemos es justa. Por lo tanto, la muerte de nuestros compatriotas en el conflicto de Bagua por indiferencia e ineficiencia del gobierno de ese entonces, no queremos que se repita en esta parte de del país.
 Como ya dijimos, el problema es muy complicado, pero si se presenta la opción de vidas o dinero, dejo en ustedes, elegir una de las dos opciones. De esta manera ayudarán a elegir al gobierno actual, que hasta ahora no se pronuncia sobre el fondo del conflicto.

Franklin F. Chacón Amador


Fuente de foto: www.terra.com.pe